Definición
Use imágenes mentales voluntariamente para preparar una acción, apoyar la atención o explorar una experiencia interior.
La visualización consiste en la producción voluntaria de imágenes, sensaciones o escenarios mentales, que pueden ser utilizados para preparar una acción, aclarar una intención, repetir un gesto o promover la relajación. Sin embargo, imaginar un resultado no es suficiente para provocarlo: la práctica se vuelve útil cuando está conectada a acciones realistas.
Se mantendrá
- Definir una intención concreta
- También imagine los pasos y obstáculos
- Vincular la visualización a la acción
- Evite presentarlo como un poder mágico
Origen del término y contexto
Las imágenes mentales se han utilizado durante mucho tiempo en la contemplación religiosa, yoga, entrenamiento deportivo y alguna psicoterapia.
¿Por qué es importante?
La visualización puede apoyar la preparación y la motivación cuando se asocia con la práctica real. Imagine que sólo el resultado puede reducir el esfuerzo a veces.
- Apoyo a la preparación mental
- Reforzar determinados aprendizajes motorizados
- Ayudar a aclarar un objetivo
- Tener poco efecto sin entrenamiento o acción real
¿Cómo puedo practicarlo?
- Ver el proceso, no sólo el éxito
- Incluir posibles obstáculos
- Vincular la imagen a la acción concreta
- Mantener expectativas realistas
Ideas preconcebidas y precauciones
- La imaginación no es suficiente para producir un resultado.
- La visualización no es una prueba de manifestación sobrenatural.
- Debe seguir estando vinculada a la acción.
Perspectivas de distintas tradiciones
- Budismo tibetano: Visualizaciones de la Deidad, en un contexto preciso.
- Ignacio de Loyola: contemplación imaginativa.
- Psicología del deporte: repetición mental.
Para ir más lejos
- Psicocibernética — Maxwell Maltz, a contar
- La psicología de mejorar el rendimiento humano — Frank Feltz