Definición
El arte de dar la bienvenida al extranjero o visitante ofreciéndole seguridad, atención y lugar, sin quitar los límites del anfitrión.
La hospitalidad puede tomar la forma de comida, refugio, orientación o escucha. No requiere poner su espacio privado disponible sin límites o exponerse a un peligro.
Se mantendrá
- Bienvenida sin poseer
- Aclarar los límites
- Respetar la alimentación y las necesidades religiosas
- Que el huésped mantenga su autonomía
Origen del término y contexto
La hospitalidad y el anfitrión provienen de las hospedas latinas, palabra que designa tanto al receptor como al receptor. Esta reciprocidad nos recuerda que los roles pueden ser invertidos.
¿Por qué es importante?
La recepción reduce el aislamiento y permite el intercambio entre grupos. Su calidad depende de la seguridad, el consentimiento y la capacidad de no convertir al huésped en un objeto de gratitud.
- Bienvenida sin poseer
- Aclarar los límites
- Respetar la alimentación y las necesidades religiosas
- Que el huésped mantenga su autonomía
¿Cómo explorarlo o practicarlo?
- Invitar a una persona aislada a una comida sencilla
- Aprende a pronunciar correctamente tu nombre
- Explicar los usos de un lugar sin humillar
- Prever la posibilidad de retirada o denegación
Ideas preconcebidas y precauciones
- La recepción no debe crear una deuda.
- La generosidad no justifica el control.
- La seguridad de todos sigue siendo una prioridad.
Perspectivas de distintas tradiciones
- Islam: hospitalidad y protección del viajero.
- Cristianismo: bienvenida desde el exterior y tradición monástica.
- Sikhismo: langar, comida comunitaria abierta.
Para ir más lejos
- Atenciones sociales — Jacques Derrida y Anne Dufourmantelle
- El don del extraño — David Smith